ENCUENTROS II
Sus conversaciones son interminables, agradables, todo hay que decirlo, pero llega un momento que harta. Parece que se va a marchar pero me pongo hacer otra cosa como por ejemplo llamar por teléfono y en cuanto descuelgo se da la media vuelta y comienza de nuevo, incansable.
Yo intento convencerla de que debe dejar esta práctica delirante de aferrarse al instante al momento, de nunca continuar pasar pagina y seguir viviendo el siguiente minuto, pero es en balde
Nestor Bapez
-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-Copia-de-background.jpg)




